Decidir entre placa de inducción o vitrocerámica: AEDAS Homes te explica sus ventajas

Decidir entre placa de inducción o vitrocerámica: AEDAS Homes te explica sus ventajas

Que los dos miembros de la pareja cocinen es un gran privilegio –sobre todo cuando los dos son unos auténticos sibaritas–, pero otras veces puede generar una importante discusión a la hora de escoger qué placa se va a poner en la cocina de la casa nueva. ¿Qué es mejor: placa de inducción, vitrocerámica o gas?

El equipo técnico de AEDAS Homes –siempre preocupado por tu economía, seguridad, confort y bienestar– ha descartado las cocinas de gas en las viviendas de obra nueva que se ofrecen en sus proyectos. En las cocinas de las promociones de la compañía se han elegido placas de inducción o vitrocerámicas, dependiendo de sus características concretas.

Hacemos un repaso a qué es lo que más nos gusta de cada una de ellas.

Ventajas de la placa vitrocerámica

La placa vitrocerámica es una cocina eléctrica que calienta las ollas y sartenes al ponerlas sobre una placa lisa de cerámica vitrificada. Las principales ventajas de la vitrocerámica son:

  • Placa vitrocerámica

    Es muy económica. Puedes encontrar un modelo básico desde 50 € en cualquier tienda de electrodomésticos, grandes superficies o tiendas online.

  • Es fácil de limpiar y no hace falta desmontarla. Para su limpieza es fundamental utilizar una rasqueta, un limpiador específico y una bayeta.
  • Se puede utilizar cualquier sartén u olla. Si en tu anterior cocina cocinabas en una placa de inducción o de gas, no tienes que cambiar las cacerolas porque todas son útiles.
  • El calentamiento es progresivo.

 

Ventajas de la placa de inducción

La placa de inducción calienta directamente el recipiente mediante un campo electromagnético, lo que reduce considerablemente el tiempo que se tarda, por ejemplo, en hacer hervir el agua para cocer la pasta.

  • Placa de inducción

    La gran diferencia con otros tipos de cocina es la rapidez con la que calienta.

  • Las placas no queman. La inducción solo transmite calor al recipiente apto para ella, por lo que no existe riesgo de quemaduras ni accidentes infantiles.
  • Consume menos electricidad que otras cocinas porque tarda menos en calentar. En función del modelo elegido, la placa de inducción puede consumir entre un 30 y un 40 % menos que las vitrocerámicas.
  • Es fácil de limpiar y puedes hacerlo justo después de cocinar porque no hay que esperar a que se enfríe la placa. Si utilizas unas gotas de limón, la suciedad saldrá con más rapidez.

Como ves, solo encontramos ventajas para que te pongas el delantal y prepares tus recetas favoritas. ¡Cocina en tu nueva casa AEDAS Homes!