Ventajas e inconvenientes de las cubiertas para piscinas

Ventajas e inconvenientes de las cubiertas para piscinas

Cuando llega el invierno, la piscina que con tantas ganas disfrutaste en verano pasa a un segundo plano ante la bajada de las temperaturas. Con el mercurio en descenso constante ya no será tan apetecible darse un bañito a cualquier hora. Ha llegado el momento de plantearse si poner o no cubiertas para piscina y, para que salgas de dudas, a continuación puedes leer los pros y contras de este tipo de protectores.

Ventajas de las cubiertas para piscinas

  • Mayor ahorro: puesto que las cubiertas de piscina tapan la superficie de agua se reduce la evaporación. El efecto del calor puede evaporar el agua, pero la cubierta evitará que se disperse en el entorno.
  • Mayor limpieza: cubrir las piscinas conlleva un menor mantenimiento en limpieza. Con ello evitarás que se cuelen hojas, ramas o insectos en el agua.
  • Mayor seguridad: al tapar la lámina de agua evitarás que, por accidente, cualquier persona caiga a la piscina. Las mascotas domésticas suelen despistarse y a veces terminan empapadas dentro del agua, hecho que no se producirá si instalas una cubierta.
  • Mayor conservación del calor: las cubiertas contribuyen a mantener el calor de las piscinas climatizadas. Independientemente del sistema que utilices para calentar el agua (electricidad, gas…) notarás un menor consumo energético.

Inconvenientes de las cubiertas para piscinas

  • No siempre son baratas: en función del tamaño de tu piscina, comprar una cubierta puede salirte caro. Es cierto que la inversión merece la pena porque es un producto duradero que procura suculentos ahorros, pero hasta que la amortices puede ser un pellizco importante en tu bolsillo.
  • No apta para espacios pequeños: las lonas son voluminosas y ocupan bastante espacio. Conviene que reserves un hueco específico para ellas y, de esta manera, evitar que por pereza desistas de instalarlas.
  • No es cuestión de cinco minutos: cuanto mayor sea la piscina, más complicado será cubrirla y más tiempo emplearás en esta tarea. Sin embargo, existen artilugios que colaboran a simplificar el proceso. Por ejemplo, los rodillos que permiten extender las lonas sin riesgo de que caigan al agua por descuido o falta de tensión.